El objetivo de este encuentro es poner un límite a las emisiones de gases con efecto de invernadero entre 2012 y 2020 para sustituir el protocolo de Kioto. Se ha vuelto imprescindible llegar a un acuerdo que evite que la temperatura del planeta suba más de dos grados, lo que provocaría terribles consecuencias a nivel climático y humanitario. Delegaciones de los 192 países miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU) discuten además sobre el financiamiento para que el planeta contaminante menos.
A estas alturas, ya no debería existir dudas de las causas que han llevado a nuestro planeta a esta situación: 1.700 científicos firmaron una declaración en el Reino Unido en la que confirman las evidencias de que el cambio climático es causado por los seres humanos, que los mismos hijos de Gaia hemos consciente o inconscientemente perjudicado en alguna medida a nuestra madre.
El enfrentamiento entre los países ricos y pobres ha sido la dinámica en esta cumbre que busca alcanzar un acuerdo para reducir las emisiones de gases de dióxido de carbono que provocan el calentamiento global. El enfrentamiento entre los EE.UU Y China mantiene estancado el acuerdo que le daría un respiro al planeta y posibilidades de mejor calidad de vida a los seres humano que le habitamos, siendo paradójicamente ellos mismos las naciones que más contaminantes nuestro planeta. El punto central de la discusión consiste en determinar el nivel de reducción de emisiones que aceptarán los grandes contaminadores (entre otros Estados Unidos, que emite 25% de los gases), y cuánto dinero darán los países ricos a los emergentes para que inviertan en tecnologías menos contaminantes. China no aceptaría ningún dólar si debe dar explicaciones sobre el destino del dinero. Por otro lado, Estados Unidos no considera a China como un país pobre que necesite de ayuda. Todo lo contrario. Para Washington, Beijing es hoy su principal competencia económica”, señala el periódico El Clarín de Argentina. “Creo que es altamente inconveniente que no se ayude a China. Los países en desarrollo, sobre todo las economías más avanzadas como ésta, también deben comprometerse a adoptar medidas medioambientales para limitar el crecimiento de sus emisiones. Para motivarlos se deben utilizar incentivos económicos. La Unión Europea ha sugerido un financiamiento público de carácter internacional, que vaya del período 2010-2012 de entre 5.000 y 7.000 millones de euros anuales”, sostiene Gabriel Sanhueza, Profesor de Periodismo Ambiental de la Academia de Humanismo Cristiano. En definitiva, es apremiante conseguir en esta instancia un acuerdo por parte de los países desarrollados para reducir sus cuotas de emisiones contaminantes. Y que en general sea el mundo entero, unificado el que debe esforzarse en casi eliminar o al menos reducir a la mitad las emisiones contaminantes para el 2050. Todo para asegurar que no se superará el límite de aumento de dos grados de temperatura de la tierra. Ante este escenario, se estima que si se elevara la temperatura entre 2,5 y 5,4 grados el producto interno bruto de la Unión Europea podría caer entre 20.000 y 65.000 millones de euros al año. Esto al no detenerse el calentamiento global y el clima actual continuara como ahora hasta el 2080. Así lo estima un estudio de la UE sobre el impacto económico del cambio climático denominado “Proyecto Peseta” del Centro Común de Investigación, en base a cuatro aspectos delicados al calentamiento global: agricultura, inundaciones de ríos, las costas y el turismo. El informe también señala que este rango de elevación de temperatura podría reducir el bienestar en 0,2% hasta descender a la mitad, aunque el costo total sería bastante superior considerando también el daño a la biodiversidad y las catástrofes ambientales. De acuerdo a cálculos de la Comisión Europea, las inversiones netas globales sólo de mitigación se estiman en US$ 227 mil millones anuales hacia el 2020 para que el calentamiento global no sobrepase los 2º Celsius en 2050. Según la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCCC en inglés), el sector privado comprende el 86% de los flujos financieros para las inversiones necesarias tanto para adaptar y adecuar. Para nuestro país, el fenómeno del calentamiento global no es indiferente. Chile es y será vulnerable al cambio climático. Así lo señala el estudio “La economía del cambio climático en Chile”, investigación bajo la dirección técnica de la CEPAL y desarrollada por un grupo de expertos de las universidades de Chile, Valparaíso y Católica. En el estudio se refiere a la eventual escasez de recursos hídricos producto del aumento de las temperaturas de 2 y 4°C. Además de una reducción cercana al 30 por ciento en precipitaciones en la zona central, como dos de los impactos económicos, sociales y ambientales que se sucederán en nuestro país debido al cambio climático. Del mismo modo que las organizaciones que integran la Alianza por la Justicia Climática, Sanhueza, experto en temas medio ambientales, sostiene que la postura del Gobierno chileno es ambigua y no tiene el compromiso de aportar efectivamente a la reducción del aumento de sus emisiones. Chile ha puesto como eje central de su política el comercio de carbono. Los “Mecanismos de Desarrollo Limpio” permiten que los países industrializados eludan sus responsabilidades de reducción de emisiones, las que deben efectuarse localmente. Esta ambigüedad es doblemente grave, si se considera la vulnerabilidad del país. Basta recordar que tenemos una costa de casi treinta mil kilómetros, con asentamientos urbanos y fuentes de agua dulce, que estarían en peligro ante el eventual aumento del mar”.
Responsabilidad Histórica En los días en que se busca sustituir el tratado de kyoto, donde sólo se señalan obligaciones de reducción para los países en desarrollo y no así para los emergentes, como China y la India, siendo esta exclusión perjudicial, ya que lo países en vías de desarrollo se han sumado a lo más contaminantes. Esto no quiere decir que la responsabilidad histórica de los países desarrollados haya quedado en el olvido, por el contrario son ellos mismos los que deben financiar en buena medida ese cambio verde. Se calcula que serán necesarios más de 160.000 millones de euros anuales en el 2020 para acciones tanto de mitigación como de adaptación. Aunque es verdadero afirmar que el costo de no hacer nada sería todavía mayor. Y esto, al parecer casi todos los actores de la negociación lo tienen claro. El tema candente en este punto es cuánto y de dónde saldrá el dinero para que los países en desarrollo se adapten al cambio climático. Esta cuestión se ha transformado en la problemática de la cumbre de Copenhague, ante todo por la negativa de los países industrializados a dar cifras concretas. Lo que se espera para finalizar esta cumbre próximo 18 de diciembre, es lograr un acuerdo “vinculante”. En este sentido, Gabriel Sanhueza explica: “Un acuerdo vinculante y completo en Copenhague, incluye compromisos específicos de reducción de emisiones de los GEIs y cifras concretas de financiación a los países en desarrollo. Es decir crear sistemas de fomento económico a largo plazo para ayudar a los países más pobres que son los más afectados por las consecuencias del cambio climático que provocó el mundo industrializado”. “Los Estados Unidos en particular, se han negado a asumir compromisos vinculantes a menos que las principales economías desarrolladas, China por ejemplo, estén incluidos en el acuerdo. Los países en vías de desarrollo –más activamente representados por el G77- han manifestado su voluntad de reducir las emisiones pero sólo si los países desarrollados asumen un papel de liderazgo”, agregó el académico. Los líderes europeos prometieron el pasado viernes entregar 2,400 millones de euros (3,500 millones de dólares) al año a los países en vías de desarrollo en los tres próximos años para intentar obtener su apoyo al acuerdo del clima de Copenhague. Además de reducir en un 30% sus emisiones al 2020. De 1990 a la fecha Estados Unidos ha aumentado sus emisiones de gas en 18%. En el mismo periodo la Unión Europea disminuyó en 2,7%. El presidente estadounidense Barack Obama felicita a los europeos y desde su llegada al poder aprobó una ley para reducir sus emisiones en un 17% en 2020 y 83% en 2050. El nuevo primer ministro nipón Yukio Hatoyama anunció hace poco que Japón intentaría reducir en 25% sus emisiones de aquí a 2020. Brasil y la Amazonía Brasil está en la lucha contra la deforestación, es por eso que en la cumbre se ha buscando que los países ricos ayuden a financiar ese esfuerzo para salvar la Amazonia. Siendo el cuarto emisor mundial de gases con efecto invernadero, Brasil se ha comprometido a reducir entre 36% y 39% sus emisiones de CO2 con relación a un total estimado para el 2020. La mitad de ese esfuerzo pretende cumplirlo con un recorte de 80% de la deforestación de la selva amazónica. Las emisiones brasileñas de gases con efecto invernadero aumentaron 62% entre 1990 y 2005, de las cuales más de la mitad responden a cambios en el uso de tierra y formaciones vegetales. Brasil ha decidido asumir en Copenhague un "compromiso voluntario" de reducir sus emisiones de CO2 entre 36% y 39% respecto a la previsión de lo que emitiría en 2020. Poco más de la mitad de este recorte corresponde a una disminución de la deforestación de la selva amazónica y el resto dependerá de acciones en los sectores agropecuario, industrial, energético y siderúrgico “En el tema del cambio climático y sobre todo en el tema de las emisiones de los gases con efecto invernadero ya no es tan claro que sólo los países desarrollados tienen que ver con ellas. En su conjunto sumados estos países representan más emisiones”. Sostiene el Profesor Sanhueza, señalando que la unión de los países para enfrentar esta problemática es imprescindible ante lo que le ocurre a nuestro planeta.
Bárbara Ulloa Leviatan Magazine
Fuentes.
http://www.rfi.fr/actues/articles/120/article_13838.asp http://www.abc.es/20091212/nacional-sociedad/estados-unidos-china-echan-20091212.html http://www.lavoz.com.ar/09/12/11/secciones/economia/nota.asp?nota_id=574923 http://www.lavanguardia.es/internacional/noticias/20091211/53842904585/espana-veria-imperdonable-un-desacuerdo-en-copenhague-y-eleva-su-aportacion-a-375-millones.html http://www.lavanguardia.es/ciudadanos/noticias/20091210/53841490235/espana-dara-300-millones-hasta-2012-para-ayudar-a-los-paises-pobres-a-hacer-frente-al-cambio-climati.htm http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=145259&Itemid=1 http://www.rfi.fr/actues/articles/120/article_13838.asp http://www.lavozdegalicia.es/sociedad/2009/12/10/0003_8160610.htm http://oncetv-ipn.net/noticias/index.php?modulo=despliegue&dt_fecha=2009-12-11&numnota=4 http://www.abc.es/20091212/nacional-sociedad/estados-unidos-china-echan-20091212.html http://ecodiario.eleconomista.es/internacional/noticias/1767302/12/09/Clima-mitad-de-las-emisiones-de-Brasil-proceden-de-la-ganaderia-estudio.html http://www.df.cl/portal2/content/df/ediciones/20091205/cont_127462.html http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/rubriche/restodelmundo/20091125193334987312.htm http://www.radio.uchile.cl/notas2.asp?idNota=57197 http://www.clarin.com/diario/2009/12/16/elmundo/i-02101715.htm -Entrevista a Gabriel Sanhueza, académico de la Academia de Humanismo cristiano e investigador de la corporación El Canelo.
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